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El boca a oreja ha perdido pegada y, gracias al boom de las redes sociales, a la penetración de Internet y de la televisión, y al trabajo casi de ingeniería que realizan los expertos en marketing, hoy en día es posible que una compañía crezca hasta cotas estratosféricas.

Los bancos, por supuesto, cuentan con hombres de confianza para poder vender un producto a la mayor cantidad de personas posible y para fortalecer su imagen mediante una serie de productos o ventajas aparentemente imprescindibles para el ciudadano. Lo peor de todo es que mucha gente cae en las trampas de estas empresas.

Un banco que ha jugado muy bien con la sensibilidad y la psicología de la masa ha sido ING Direct. Lleva años con el mismo mensaje y, por el momento, le ha ido muy bien, porque cuenta con una legión de clientes que confían en él.

El lema, el logotipo y el color han hecho de ING Direct algo especial. Un banco o una empresa que sabe escuchar a los ciudadanos. Que atiende sus demandas. En primer lugar, el león; el rey de la selva, símbolo de un banco que intenta ser mejor que los demás.

Por su parte, el lema, “intentamos ser el mejor banco para todos”, aporta tranquilidad y serenidad a los consumidores. El tercer elemento diferenciador es el color naranja. Holanda. Alegría y seguridad. Un color que, en el imaginario colectivo, es sinónimo de ING Direct, que lleva más de una década en el mundo de la televisión vendiendo su producto de la misma manera.

¿Por qué es tan importante el naranja? Porque vertebra y da nombre a los productos del banco, como la Cuenta Naranja, que es el producto estrella de la entidad. ¿En qué consiste? En abrir, simplemente, una cuenta corriente en el banco a través de Internet con una serie de ventajas.

Así de sencillo, de común en el sector, pero extraordinariamente vendido. Las ventajas: una vez realizado el primer ingreso en la cuenta, ING Direct ‘ayudará’ al cliente durante 120 días a incrementar el dinero invertido a un 2,40% TAE. A partir del quinto mes pasaría a ser un interés del 1%.

Otra gran ventaja de la Cuenta Naranja es que no está sujeta a ningún tipo de comisión por la actividad que se lleve a cabo. Ni mantenimiento ni cargas por hacer transferencias. La última gran ventaja es que el cliente puede sacar el dinero cuando quiera, sin perder ningún tipo de rentabilidad.