El modelo de negocio de Rastreator

Rastreator. Un nombre atinado para un portal de Internet que se dedica a comparar precios de todo tipo: seguros, hipotecas, depósitos y préstamos bancarios, servicios de telefonía móvil y de Internet, billetes de avión, habitaciones de hotel y coches de alquiler y vehículos de segunda mano y neumáticos.

Pronto, a la oferta de la compañía, se incorporarán la electricidad y el gas, que se han ganado por mérito propio el derecho a pertenecer al club de los bienes y servicios que pueden volver loco al cliente indeciso.

El funcionamiento de la plataforma es sencillo. Un usuario que, por ejemplo, está buscando un seguro de vida, rellena un formulario, lo envía, pestañea dos o tres veces y comprueba que, en su bandeja de entrada, ha aterrizado un mensaje de correo electrónico de Rastreator.

Dicho mensaje contiene los mejores precios de los seguros de vida que más se ajustan a la información escrita en el formulario, lo que supone un considerable ahorro de tiempo.

El portal ejerce simplemente de intermediario. Hace circular las demandas de los internautas y las propuestas de las compañías que venden los bienes y servicios demandados. Como es lógico, el usuario no recibe ofertas procedentes de todas las empresas que existen; solamente le llegan las de aquellas que trabajan con Rastreator.

He ahí el negocio, pues si la mediación acaba en un contrato (estos no se firman en el entorno de la plataforma, sino directamente en las páginas web o en las oficinas de los proveedores), Rastreator cobra una comisión.

Este modelo, importado de Reino Unido, donde, por ciento, empieza a dar señales de agotamiento, se basa exclusivamente en el precio. De ahí su éxito en un contexto de crisis como el actual, en el que el ahorro se ha convertido en la prioridad para el ciudadano medio. No hay asesoramiento, no hay control de calidad.

Solo precio, precio y precio como criterio de compra. Si el cliente necesita información extra para, por ejemplo, comparar el servicio de atención al cliente de varias compañías, tendrá que buscarse la vida en otra parte, recurrir a foros, a conocidos o a su propia experiencia. Rastreator se limita a mostrar las mejores ofertas.

Al hilo de esto último, surge una pregunta: ¿de quién es Rastreator? Curiosamente, pertenece al grupo Admiral, propietario de Balumba y Qualitas Auto, y a Mapfre. Eso sí, la plataforma, para tranquilidad de navegantes y de aseguradoras dispuestas a hacer negocios con Rastreator, garantiza ser independiente e imparcial.

 

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