El modelo de negocio de Marca.com basado en los bulos deportivos

Los tentáculos del periodismo amarillo son cada vez más infalibles. Hay pocos rincones de la profesión que ya no estén teñidos por esta corriente amarillista. El sensacionalismo es un fenómeno que ya no está reservado sólo a ciertos programas de corazón de la televisión.

La crisis que sufre la prensa escrita ha llevado a muchos grupos de comunicación a practicar esta distorsión del periodismo en una búsqueda desesperada de lectores. Y esa técnica se ha transportado también a sus versiones digitales.

En los medios online la inmediatez de la noticia predomina, pero también su permanencia en la retina del lector se desvanece con mayor rapidez.

Las noticias son efímeras y eso provoca que muchos portales informativos las publiquen muchas veces sin contrastarlas, a sabiendas de que Internet da mayor libertad que el estricto e hierático papel.

El amarillismo unido a esa evanescencia y a un ingrediente más, la prensa deportiva, componen la receta perfecta. Los medios deportivos cada vez practican un periodismo más rosa, dejándose llevar por los bulos o la vacía guerra de declaraciones.

El caldo de cultivo siempre es el mismo: el mercado de fichajes de verano. Durante este periodo, que comprende los meses de julio y agosto, la liga está paralizada y la escasez de noticias apremia.

Recordada es la portada de Marca en 1999, cuando en los principios del Photoshop, retocó en su portada la camiseta del Valencia de Claudio ‘Piojo’ López y la convirtió en la del Atlético de Madrid. Aseguraban que Jesús Gil había cerrado el acuerdo. El rotativo dio por hecho un fichaje que jamás llegó a producirse.

Pero no hace falta retrotraerse una década. La noticia de Andrés Iniesta y su traspaso al Real Madrid es otro caso actual muy sonado. Marca publicó en su portal y en su edición impresa que el manchego vestiría de blanco. Alimentó con titulares este virtual fichaje que nunca se materializó. Hoy en día, el centrocampista continúa fiel a su club.

Iker Casillas y Víctor Valdés también protagonizaron otra noticia que acabó en papel mojado. Se especuló con la marcha del portero merengue al club azulgrana y, viceversa, con la posibilidad de que el culé acabase defendiendo la portería del Santiago Bernabeu. Una información que acabó convirtiéndose en un bulo más de la cada vez más desprestigiada prensa deportiva.

Los desmentidos en estos medios, especialmente en su versión digital, son continuos. Conscientes de ello, los editores han modificado ligeramente sus libros de estilos. Del “ha fichado”, han pasado a utilizar las continuas muletillas de “presunto acuerdo”, “centra su vista en”, “se fija en” o “a falta de los últimos flecos”. Una variación que alienta más si cabe los bulos y el creciente amarillismo de los medios deportivos españoles.

 

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